La Navidad y las mascotas

Ahora que se acercan las fiestas navideñas casi todos los hogares se llenan de adornos, luces y plantas naturales. Tenemos que tener en cuenta unas pequeñas pautas con respecto a nuestras mascotas para ahorrarnos sustos y disgustos.

En primer lugar vamos a hablar sobre los adornos. Tanto para los perros como para los gatos, las bolas del árbol de navidad, los cables de las luces o las figuras del nacimiento pueden considerarse un juguete y llamarles poderosamente la atención.

  • Debemos proteger los cables de las luces. Aunque nunca hayan mordido ningún cable, un elemento nuevo puede llamarles la atención. No debemos dejarlos a su alcance para evitar quemaduras, intoxicaciones o electrocuciones.
  • Las bolas del árbol con sus colores y sus brillos llamativos son un entretenimiento para perros y gatos. Pueden considerarlo un juguete e intentar tirarlos. Hay que tener especial cuidado con las bolas y adornos de cristal o las figuras de barro, ya que pueden provocar cortes y su ingestión puede ser fatal.
Gato bajo el árbol de Navidad, Hospital Veterinario Tomás Bustamante

Gilda disfruta escondida detrás del árbol de Navidad.

En segundo lugar vamos a comentar el peligro de las plantas naturales típicas de la Navidad.

El acebo

Es una especie autóctona de nuestros bosques y cada vez más empleado en jardinería por su gran valor estético. Es un arbusto o incluso un árbol, con hojas de color verde oscuro brillante y que da frutos “bayas” redondeados y rojos en época invernal.

La intoxicación por acebo en nuestras mascotas va ligada a problemas gastrointestinales, más o menos graves, en función de la cantidad ingerida. Normalmente, las intoxicaciones se producen por comer las bayas, ya que las hojas, que tienen pequeñas espinas, no propician su ingestión.

Los síntomas más característicos son diarrea y vómitos importantes, lo que degenera en una intensa deshidratación que puede llegar a provocar la muerte de nuestra mascota. Si la cantidad ingerida es grande, pueden aparece síntomas nerviosos: convulsiones, mioclonias.

Acebo, adorno navideño, Hospital Veterinario Tomás Bustamante

Hojas y bayas de acebo.

El muérdago

Planta semiparásita que crece sobre las ramas de diversos árboles principalmente de hoja caduca, pero también sobre algunas variedades de pinos. Sus tallos dicotómicos pueden llegar a medir hasta 1 metro, se dividen desde la base en varios ramos. Las hojas son de color amarillo verdoso

Sus tallos dicotómicos pueden llegar a medir hasta 1 metro, se dividen desde la base en varios ramos, desparramados, ahorquillados, cilíndricos y divididos por nudos. Las hojas, de color amarillo verdoso y entre 2 a 8 cm de largo por 0,80 a 2,5 cm de ancho, el fruto es una baya pequeña verde cuando está inmadura y después traslúcida de color blanco o amarillo.

Las bayas del muérdago son altamente tóxicas por su contenido en viscotoxina, a pesar de la presencia de estos tóxicos las intoxicaciones por muérdago son infrecuentes y los principales síntomas clínicos observados son depresión, vómitos, irritación, poliuria, polidipsia, ataxia, bradicardia, hipotermia, disnea y temblores.

Muérdago, adorno navideño, Hospital Veterinario Tomás Bustamante

Los ramos de muérdago se cuelgan encima de las puertas.

Los abetos

Es el típico árbol de navidad. Aunque en los últimos años cada vez son más los hogares en los que se ha sustituido por árboles sintéticos aún hay lugares en los que es típico el uso de árboles naturales.

En este caso la ingestión no es tan peligrosa pero puede provocar irritación y síntomas digestivos. El peligro se centra más en las luces y los adornos.

La flor de pascua

Es una planta de origen mejicano, con hojas grandes que en el centro adquieren una tonalidad rojiza. Presentan flores pequeñas y de color amarillo.

Masticar o comer las hojas de esta planta resulta muy peligroso, así como el contacto de su savia con los ojos.

Tras la ingestión, los síntomas que se producen son vómitos y diarrea, así como una intensa inflamación de los órganos que han estado en contacto con la planta: glositis (inflamación de la lengua), faringitis, esofagitis.

En caso de contacto ocular, los síntomas que podríamos observar son: queratitis, conjuntivitis, lágrimas abundantes, e incluso úlceras corneales.

En caso de animales adultos, la evolución suele ser favorable, recuperándose en una semana con el tratamiento adecuado.

Sin embargo, si la intoxicación afecta a animales jóvenes o la cantidad ingerida es mucha, se desarrolla un cuadro nervioso que degenera en temblores, delirios y coma. Finalmente, se produce la muerte por un fallo renal.

Por último vamos a comentar el peligro de los alimentos típicamente navideños. No porque los humanos nos salgamos de la dieta habitual en estos días lo deben hacer nuestras mascotas. Sobre todo hay que tener cuidado con lo siguiente.

Por último vamos a comentar el peligro de los alimentos típicamente navideños. No porque los humanos nos salgamos de la dieta habitual en estos días lo deben hacer nuestras mascotas. Sobre todo hay que tener cuidado con lo siguiente.

Las uvas de Nochevieja

Las uvas típicas en Nochevieja dañan los riñones del perro. Las uvas son una fruta típica para despedir el año. La tradición en Nochevieja marca que se coman doce, una por cada campanada. Sin embargo, tanto al natural como cuando se procesan para conseguir uvas pasas, resultan tóxicas para el perro.

Marisco

Las cáscaras del marisco contienen una sustancia denominada quitina que el perro no digiere bien. Le puede provocar vómitos, diarrea y estreñimiento.
Por otro lado, el marisco es un alimento rico en ácido úrico. La mayoría de los perros no tienen problemas con esta sustancia, excepto una raza: el dálmata, que puede padecer gota.

Alcohol

Champán y vino son algunas de las bebidas alcohólicas habituales en las mesas durante las cenas y comidas de Navidad. Por ello, hay que extremar la precaución si en casa hay perros y otros animales.
Cualquier bebida alcohólica es perjudicial y tóxica, incluso en pequeñas cantidades. Además, no le aporta ningún beneficio para su alimentación.

Cordero

La grasa de esta carne, así como sus huesos, se convierte en el temor de los veterinarios durante las fiestas navideñas. La ingestión de la carne de este mamífero le provoca desajustes estomacales, que se traducen en vómitos y diarrea.

Los huesos

Pueden provocar perforaciones intestinales, diarrea y estreñimiento. Por ello, lo más adecuado es ofrecerles los huesos específicos de piel de vaca que venden para ellos.

Esperamos que todos paséis unas felices fiestas junto a vuestras mascotas.

Feliz Navidad, Hospital Verterinario Tomás Bustamante


Tomás Bustamante Pérez
Especialista en Endoscopia y Cirugía Minimamente Invasiva
Presidente del Grupo de Endoscopia de AVEPA

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