Una enfermedad hereditaria de los gatos persas

Enfermedad poliquística renal (PKD)

Cuando un cliente viene por primera vez a nuestra consulta con una cría de gato (en el caso que nos ocupa) de raza Persa o sus cruces, es importante informarles sobre una enfermedad congénita que tanta gente desconoce e intentar diagnosticarla lo antes posible.

La enfermedad de la que os hablamos es la enfermedad poliquística renal (PKD siglas en inglés), es un trastorno por el que se forman quistes llenos de líquido en los riñones de nuestros compañeros. Estos quistes están presentes en los gatos afectados desde el nacimiento, pero empiezan siendo muy pequeños y van aumentando de tamaño gradualmente hasta que en un determinado momento llegan a dañar el tejido renal circundante causando fallo renal.

¿Es muy frecuente el PKD?

Por desgracia el PKD es ahora muy común en determinadas razas. Persas y Exóticos de pelo corto tienen la mayor incidencia de casos y en estudios realizados en distintas partes del mundo se ha visto que uno de cada tres de estos gatos está afectado con esta enfermedad. Otras razas de gatos que se han creado a partir de líneas persas, y razas que han permitido sus cruces con gatos persas (British Shorthairs) podrían tener una proporción alta de gatos afectados, pero en el resto de razas no relacionadas es una enfermedad muy rara.

gato-persa

Esta enfermedad cursa de manera similar a una de las causas más comunes de muerte en cualquier gato, la insuficiencia renal… Ésta es una de las causas por las que el PKD ha pasado desapercibida durante años, y se ha diseminado por la población de gatos Persas.

¿Cómo se hereda el PKD?

El PKD es el resultado de una anomalía de un solo gen autosómico dominante.

Esto significa que:

Cualquier gato que tenga este gen anómalo tendrá PKD, no hay portadores del gen no afectados.

Cualquier gato que tenga PKD presentará el gen anómalo, incluso si ese gato tiene sólo unos pocos quistes pequeños.

Al ser una enfermedad hereditaria, los quistes están presentes desde el nacimiento del gato aunque su tamaño es, al principio, de menos de 1 milímetro. A medida que el animal se desarrolla y va cumpliendo años, los quistes empiezan a crecer hasta alcanzar varios centímetros. Puede afectar a uno o a ambos riñones, llegando a encontrar entre 20 y 200 quistes. Los problemas aparecen cuando la parte sana del riñón no es suficiente como para que este órgano realice sus funciones, en ese momento aparece la insuficiencia renal.

insuficiencia-renal

Los gatitos más afectados pueden morir por insuficiencia renal a las 8 semanas de vida, aunque no es lo común, siendo más normal que la enfermedad pase desapercibida hasta que el animal tiene varios años (una media de 7 años) y comience a mostrar síntomas de insuficiencia renal debido al crecimiento de los quistes.

Para heredar el gen anómalo, un gato sólo necesita que uno de sus padres esté afectado de PKD.

Todos los gatos que tengan PKD y críen, transmitirán la enfermedad a una parte de sus descendientes, aunque se cruce con un gato no afectado.

Parece ser que si se heredan dos copias del gen anómalo, una de cada progenitor, se produce una enfermedad mucho más grave que provoca la muerte del gatito afectado antes del nacimiento. Todos los gatos afectados serán, por tanto, heterocigóticos (portan un gen de PKD y un gen normal).

¿Por qué el PKD es tan común ahora?

El PKD no suele dar síntomas de insuficiencia renal hasta una edad muy avanzada, por eso un gato afectado se ha podido usar como reproductor produciendo gran cantidad de camadas antes de que se desarrolle su enfermedad.

¿Se puede curar el PKD?

Desafortunadamente no existe ningún tratamiento que pueda prevenir el desarrollo del fallo renal en un gato que está afectado de PKD. Los quistes están presentes desde el nacimiento, no se pueden extirpar, ni se puede impedir que crezcan.

Cuando se ha desarrollado la insuficiencia renal se puede administrar un tratamiento para intentar disminuir el trabajo de los riñones y evitar los efectos secundarios producidos por la insuficiencia renal. Este tratamiento mejorará la calidad de vida del gato, pero no cambiará la enfermedad subyacente y no evitará que los quistes crezcan.

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¿Todos los gatos que tienen PKD mueren por la insuficiencia renal?

El número de quistes presentes en cada riñón y su grado de crecimiento varía mucho de un gato a otro. Los gatos gravemente afectados o aquellos en los que los quistes crezcan muy rápido, desarrollarán una insuficiencia renal a una edad temprana y morirán de PKD. La mayoría de los gatos afectados parecerán estar sanos hasta edades avanzadas, pero en algún momento sufrirán el fallo renal y morirán de PKD. Algunos gatos con quistes muy pequeños o de crecimiento muy lento, permanecerán sanos hasta edades muy avanzadas, y pueden morir por otros problemas antes de que se desarrolle la insuficiencia renal.

Desafortunadamente, hasta el momento no hay ningún método para predecir la rapidez de la evolución de la enfermedad en cada animal, ni a qué edad se desarrollará la insuficiencia renal.

¿Qué se puede hacer con el PKD?

Todos los gatos que porten el gen anómalo están afectados por PKD, y estos gatos afectados pueden identificarse antes de llegar a la edad reproductiva. Esto hace que sea relativamente sencillo eliminar la enfermedad de un grupo de cría: si todos los gatos de razas de alto riesgo fuesen sometidos a un estudio ecográfico renal o a una prueba genética antes de ser usados para la cría, de modo que los gatos afectados no pudiesen ser usados como reproductores, en una sola generación el PKD podría ser erradicado de estas razas.

Pruebas de PKD para realizar a tu gato

La Ecografía es el método no invasivo más específico para diagnosticar una PKD.

Puede realizarse en gatitos a partir de las 6-8 semanas de edad, pero la ausencia de quistes en esta etapa precoz no evita que se puedan desarrollar a una edad más avanzada. En gatitos de 2-3-4 meses es una prueba muy específica (si vemos los quistes, podemos afirmar que tiene la enfermedad), pero poco sensible (si no los vemos, no podemos descartarla).

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A partir de los 9-10 meses de vida ya es más fiable, y si nos sale negativo a quistes renales, lo más probable es que esté libre de la enfermedad.

La ecografía no es fiable al 100% hasta el año de edad, momento en el cual, si ésta nos sale normal, nos descarta que en futuro vayamos a tener problemas con la formación de quistes renales.

Por ello, si se le hace la ecografía a una cría de gato Persa, se recomienda repetirla ya pasado el año de vida para asegurarnos de que es negativo.

Siempre hay que chequear el hígado por si también presenta quistes.

La Palpación abdominal nos puede revelar renomegalia (aumento del tamaño de los riñones) así como dolor a la palpación de los mismos y notar sus bordes irregulares. Aunque son signos compatibles con otros problemas renales, pero ya puede servirnos de orientación al diagnóstico hasta hacer la ecografía.

Test genético para determinar PKD el diagnóstico molecular ofrece la ventaja de la detección precoz de individuos asintomáticos portadores del defecto genético. Es un método eficiente, temprano y seguro para seleccionar a los gatos que se van a utilizar como reproductores. Hay varios laboratorios en nuestro país que tienen este servicio.

Se puede hacer entre las 5-10 semanas de edad. Como muestras se pueden enviar:

  • Sangre fresca en EDTA
  • Un hisopo bucal

analisis-de-sangre

Por tanto, lo ideal al vernos frente a un gato persa, sea de la edad que sea, esté sano o no, es chequear sus riñones para descartar que no tenga Enfermedad Poliquística Renal.

Síntomas de Insuficiencia Renal

El animal nace con los quistes, que van aumentando de tamaño a medida que este crece. Los signos clínicos se presentan entre los 3 y 10 años. Debido a que la enfermedad se manifiesta después de la edad reproductiva, muchas veces se utiliza como reproductores gatos con la mutación, cosa que debemos evitar.

Los signos clínicos que el propietario notará en casa son:

  • Poliuria: Excesivo consumo de agua.
  • Polidipsia: Aumento de la eliminación urinaria.
  • Letargia.
  • Anorexia.
  • Vómitos.
  • Pérdida de peso.
  • Deshidratación.

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Ante un gato que muestre algunos o todos estos síntomas, se recomienda acudir al veterinario para realizarle una analítica sanguínea y en función de sus resultados, chequear riñón.

Resumiendo:

La PKD es una enfermedad que se hereda de padres a hijos, no importa el sexo. Debemos realizar una ecografía renal antes de criar con 2 persas, no usándolos como reproductores en caso de que la tengan.

Si el animal es menor de 1 año la ecografía no excluye la enfermedad al 100%, y la forma más fiable sería testar genéticamente una muestra de sangre o un hisopo bucal. Si no corre prisa porque no son gatos de criadero, se puede esperar al año y realizar una ecografía. Si nota que su gato (ya sea una cría, o adulto) bebe mas agua de lo normal, y orina más de lo normal, no dude en visitar a un profesional…son signos de que el riñón puede estar fallando, y entre antes se diagnostique y se trate, mejor.

El propietario de un gato positivo a PKD debe saber que con el paso de los años podrá sufrir una insuficiencia renal crónica, por lo que a partir de una determinada edad tendrá que ser sometido a frecuentes controles veterinarios, así como estar sometido a dietas y medicaciones que limiten en lo posible el desarrollo rápido de la enfermedad una vez que ésta se ha desarrollado.

Silvia, Veterinaria del Hospital Veterinario Tomás Bustamante
Silvia Domínguez Murtinheiro
Medicina Felina, Oftalmología, Oncología

4 pensamientos en “Una enfermedad hereditaria de los gatos persas

  1. Hola que tal. Con tratamiento anticonceptivo, se puede curar el pkd en gatos de raza himalaya? tengo entendido que el anticonceptivo disuelve los quistes en los ovarios en la mujeres. Podría ser este método la solucion? Espero su respuesta urgente. Muchas gracias. Saludos!

    • Hola German, te copio la información avalada por la ISFM (international society feline medicine).

      La enfermedad poliquística renal (PKD) es un trastorno hereditario que produce la formación de quistes (bolsas llenas de líquido) en los riñones. Estos quistes están presentes desde el nacimiento. Al principio son muy pequeños pero van creciendo con el tiempo y pueden llegar a dañar el riñón. Cuando esto sucede, el riñón no puede trabajar más y se produce un fallo renal. Los quistes generalmente crecen lentamente, de modo que la mayoría de los gatos afectados no muestran signos de enfermedad renal hasta que son adultos, normalmente a los siete u ocho años. No obstante, hay algún gato que desarrolla la enfermedad renal a una edad temprana, y en la actualidad no contamos con ningún método que nos permita predecir como será la evolución de esta enfermedad en un determinado gato.

      ¿Cómo se hereda el PKD?

      El PKD es el resultado de una anomalía de un solo gen autosómico dominante.

      Esto significa que:
      Cualquier gato que tenga este gen anómalo tendrá PKD, no hay portadores del gen no afectados.
      Cualquier gato que tenga PKD presentará el gen anómalo, incluso si ese gato tiene sólo unos pocos quistes pequeños.
      Para heredar el gen anómalo, un gato sólo necesita que uno de sus padres esté afectado de PKD.
      Todos los gatos que tengan PKD y críen, transmitirán la enfermedad a una parte de sus descendientes, aunque se cruce con un gato no afectado.
      Parece ser que si se heredan dos copias del gen anómalo, una de cada progenitor, se produce una enfermedad mucho más grave que provoca la muerte del gatito afectado antes del nacimiento. Todos los gatos afectados serán, por tanto, heterocigóticos (portan un gen de PKD y un gen normal)

      ¿Se puede curar el PKD?
      Desafortunadamente no existe ningún tratamiento que pueda prevenir el desarrollo del fallo renal en un gato que está afectado de PKD. Los quistes están presentes desde el nacimiento, no se pueden extirpar, ni se puede impedir que crezcan.

      Cuando se ha desarrollado la insuficiencia renal se puede administrar un tratamiento para intentar disminuir el trabajo de los riñones y evitar los efectos secundarios producidos por la insuficiencia renal. Este tratamiento mejorará la calidad de vida del gato, pero no cambiará la enfermedad subyacente y no evitará que los quistes crezcan.

      Si estás mas interesado puedes consultar mas información en el enlace que te dejo maas abajo. Siempre recomendamos asistir al especialista mas cercano y consultar cada caso.

      https://icatcare.org/national-partners/gemfe/enfermedad-poliquistica-renal-pkd

      Muchas gracias por tu interés.

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