Las mascotas y los peligros del invierno

Este año ha tardado más de lo habitual en llegar, pero por fin tenemos aquí, el frío, la nieve y el hielo.

Es importante conocer los peligros que el mal tiempo puede provocar en nuestras mascotas. La mayoría de ellos no son evidentes pero pueden evitarse con las siguientes pautas.

Perro en la nieve abrigado, Hospital Veterinario Tomás Bustamante

Después de jugar en la nieve, es importante que nuestra mascota no se quede fría.

Es lógico pensar que después de jugar bajo la lluvia o en la nieve debemos secar a los perros o dejarlos cerca de una fuente de calor. En la mayoría de los casos aceptan los abrigos y jerséis pensados especialmente para ellos, aunque hay algunos individuos que no los soportan. En climas fríos y desagradables usar ropa para perros es una buena idea, siempre que el animal piense lo mismo.

Teniendo cuidado con esto podemos evitar procesos respiratorios.

Pero hay otros peligros relacionados con el mal tiempo que no están tan claros.

El hielo y los cortes

Cuando salimos con nuestras mascotas, sobre todo a primera hora de la mañana o por la noche, podemos encontrar charcos de agua helados. Al pasar por encima de ellos se rompen por presión y por tanto el animal puede sufrir un corte en las almohadillas, e incluso que el hielo permanezca clavado durante un tiempo.

Debemos desinfectar adecuadamente estas heridas y acudir a un veterinario si son muy profundas o la hemorragia es importante. En ningún caso el animal debe lamerse estas heridas.

Pata de perro, corte, Hospital Veterinario Tomás Bustamante

Corte y erosión en una almohadilla.

La ingestión de nieve y sal para el deshielo provoca vómitos

En los animales que no están acostumbrados al contacto con la nieve es frecuente que la muerdan e incluso se la traguen, es normal porque no saben lo que es y ¡quieren probarla! Todos nos damos cuenta de esto y debemos evitarlo. La ingestión de algo tan frío en grandes cantidades no sienta bien en el estómago y puede provocar vómitos y otros síntomas digestivos.

Perro abrigado en la nieve, husmeando, Hospital Veterinario Tomás Bustamante

Muchos perros que ven por primera vez la nieve tienden a ingerirla.

Pero el mayor peligro en el invierno está en la sal que se esparce por las carreteras y aceras para evitar las placas de hielo. Cuando sale el sol o si llueve posteriormente se forman charcos en los que permanece esta sal en dilución.

En ningún caso se debe dejar que una mascota beba el agua de los charcos pero mucho menos si sospechamos que puede haberse hecho uso de este tipo de sal. Después de la ingestión de esta agua muchos perros necesitan sueroterapia y por lo tanto permanecer ingresados.

Cuidado con la profundidad de la nieve

El año pasado con las nevadas que hubo y todo lo que duró la nieve tuvimos varios casos de cojeras provocadas jugando en la nieve. La mayoría de los casos se solucionan con reposo y antiinflamatorios.

Perro en la nieve, montañas, Hospital Veterinario Tomás Bustamante

A la mayoría de los perros les encanta jugar en la nieve.

El caso de Nanuk

Después de la nevada más importante los propietarios de Nanuk una Husky adulta se la llevaron de ruta por Brañavieja. Al terminar y mientras ellos comían algo estuvo jugando en un prado con una capa importante de nieve.

Una vez que llegaron a casa empezó a cojear y al día siguiente se pasó por nuestro Hospital. En este caso no se quedó en un dolor muscular si no que sufrió algo más importante. Ya que al realizar la radiografía descubrimos una fractura en una falange.

El problema fue que el prado en el que estuvo jugando y saltando —aunque era utilizado como un campo de fútbol— tenía hoyos que no se veían con la nieve, lo que provoco que el hueso del dedo se fracturara.

Aunque haga frío no debemos descuidarnos

Por último no debemos olvidarnos de desparasitar externamente también en invierno.

Hace algunos años los perros en la mayoría de los casos no vivían dentro de las casas, y en muchas casas además ¡no había calefacción! Por lo tanto con la llegada del frío casi todas las pulgas y garrapatas desaparecían en los animales.

Pero hoy en día todas las casas disponen de calefacción y perros y gatos viven dentro de las casas. Y por que no decirlo, son los que más se arriman a la estufa. Así que es normal que las pulgas sobrevivan entre los pelos de las mascotas.

No debemos de olvidarnos de protegerlos de los parásitos externos aunque haya llegado el frío.


Tomás Bustamante Pérez
Especialista en Endoscopia y Cirugía Minimamente Invasiva
Presidente del Grupo de Endoscopia de AVEPA

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